viernes, 4 de marzo de 2011

La Soficracia y los Consejos de Ancianos

Actualmente podemos verlo en las noticias de los medios. Personas sin ningún tipo de formación ni preparación intelectual, se ponen a ocupar cargos políticos de responsabilidad importante, simplemente porque están afiliados a un partido político determinado.
Paradójicamente, y al mismo tiempo, también hemos visto que para que la gente común ocupe cualquier plaza laboral, aunque sea de barrendero, se exige cada vez un nivel más alto de conocimientos, titulaciones y formación. ¿No es esto una absurda contradicción?... 

SOFICRACIA, UN NUEVO MODELO POLÍTICO MUY VIEJO EN EL TIEMPO

Consejo de Ancianos de Diabugu, en Gambia, Africa

El Consejo de Ancianos es una forma lógica y natural de organización política y social de un grupo de individuos que forman una misma comunidad, que se ha practicado desde tiempos antiguos, tanto en tribus pequeñas como en pueblos más grandes, y que todavía se sigue practicando en muchas zonas del mundo como en Africa, Oceanía, en America del Sur, etc...

Esta forma de gobierno humano de los Consejos de ancianos, también llamado "consejo de sabios", es sencillamente la que dicta la Naturaleza, y se basa en el sano y justo respeto a los mayores y a su mayor experiencia.

La palabra Soficracia está compuesta por la unión de dos términos y conceptos, que son por un lado el vocablo Cracia, que procede del término griego Kratos y que se refiere al poder o gobierno. Y por otro lado, el término griego Sofía que significa Sabiduría. La traducción del concepto sería El Gobierno ejercido desde la Sabiduría. Se trata de reunir a los mayores sabios y expertos, los llamados "Ancianos", que son las personas con más preparación y experiencia, para que administren y gobiernen a toda la colectividad de un pueblo. Las personas más capacitadas son las que, según la lógica y la naturaleza humana, deben dirigir la sociedad.

La palabra Senado procede del latín Senex, Anciano, ya que constituía un consejo de ancianos. Pero el Senado Romano era un modelo oligárquico de clanes familiares, del que formaban parte los patricios y excluía a los plebeyos y a los esclavos.

En la práctica, los clanes familiares miraban solamente para sus propios intereses, dejando en último lugar el bien común. El egoísmo, la corrupción y las guerras de facciones internas pervirtieron el senado romano, que pasó a ser el ejemplo de qué es lo que no debe de ser nunca un verdadero consejo de ancianos.
En la actualidad española, por ejemplo, hay un Senado, pero nadie sabe para qué demonios sirve, pues no es sino un florero y un cero a la izquierda.

Cuando se redactó la Constitución Española de 1978, todo el fundamento de la organización de la sociedad y de sus instituciones recayó sobre la creencia en una supuesta buena intención que tendrían unas entidades llamadas "partidos políticos". Y así, el sistema se ha convertido en una Partitocracia. Por ejemplo, en el tema de la Administración de la Justicia, se le concede a los partidos políticos la facultad de elegir a dedo a los vocales y jueces de los órganos de gobierno de la Judicatura, lo cual es un fraude y un atentado al derecho a la independencia de la Justicia.

El sistema político basado en la Democracia, de demos= pueblo y cracia= poder, basa el poder en el pueblo, supuestamente, pero no garantiza que los gobernantes elegidos sean los más competentes, y no garantiza que el Presidente del Gobierno no sea un monstruo genocida y criminal, como así sucedió cuando Adolf Hitler ganó las Elecciones Generales el 30 de enero de 1933. Si el sistema de partidos eligió ya a un loco criminal una vez, puede volver a elegir a otro demente mañana.

La libertad y la participación del ciudadano en los asuntos políticos que promete la Democracia de los partidos, no es más que un Show, un espectáculo de circo para las masas, y un espejismo engañoso, ya que un simple voto cada 4 años es lo único a lo que el ciudadano tiene derecho. Un voto que es orientado por la propaganda de los medios de comunicación, y un voto que tiene que decidir entre lo malo y lo peor.

Aparte de eso, la mayoría de la gente no está capacitada para decidir realmente sobre muchas de las cuestiones importantes, y no entienden en profundidad sobre agricultura, fuentes energéticas, recursos naturales, economía, etc...

Otro gran problema de la Democracia es que se basa en la formación de distintos partidos políticos, facciones enemigas que se desgastan mutuamente mientras desatienden al pueblo.
Y estos nefastos partidos o facciones se basan en nefastas ideologías o dogmas fanáticos que hasta ahora han resultado ser todos ellos falsos y perjudiciales para la población.

En las democracias existen también multitud de problemas inherentes y clásicos, como son la financiación irregular de los partidos, las manipulaciones en las campañas electorales, los fraudes electorales, la propaganda interesada, las mentiras electorales, etc...

Por ejemplo, en cuanto a la financiación de los partidos políticos se refiere, aunque ésta sea correcta y legal, osea, como es en el caso español, derivada de los Presupuestos Generales del Estado, es en sí misma una aberración y una estafa, ya que los partidos saquean una cantidad abusiva de millones de euros de la caja común de los ciudadanos, cuando la sociedad no tiene por qué dar ni un solo céntimo a ningún partido político. Los partidos deben de nutrirse solo y exclusivamente de las cuotas de sus afiliados y de las Donaciones, las Campañas y Convenciones, ¡pero nada de meter la mano en la caja de los ciudadanos!...

En el sistema soficrático no existen partidos políticos que se odien y que se enfrenten entre ellos, ni existen las ideologías engañosas y obsoletas que han llevado a las guerras sangrientas a millones de personas. Simplemente importa la buena gestión de la sociedad, en todas sus áreas. Podemos poner 2 ejemplos sencillos, un administrador que gestiona la administración de una comunidad de vecinos, y un consejo de administración de una empresa, en donde en ambos casos lo que interesa es la buena gestión de la entidad en cuestión.

En el actual sistema democrático y partitocrático en España, sumando los 17 Parlamentos Autonómicos, más los 17 Gobiernos Autonómicos, más las Cortes Generales, el Senado y el Gobierno Central de Madrid, hay miles de políticos profesionales, que se han convertido en fríos burócratas profesionales, que sirven a sus facciones políticas y no al bien común, teniendo a su cargo a su vez a miles de azafatas, ujieres, secretarias, despachos, abogados, coches oficiales con chóferes, servicios de escoltas, asesores, etc... sumando todo ello en total un costo económico inasumible y disparatado.

Todas las deliberaciones y debates políticos en el Congreso son inútiles. Demostrado. Nunca jamás se ha dado un caso de que un partido haya convencido a otro, ni que el representante de un partido haya convencido al representante de otro. Terminadas las sesiones, todos los políticos profesionales vuelven a seguir en sus 13 apoyando sus mismas posturas y a sus propios partidos, como siempre. ¡Qué pérdida de tiempo!... ¿Para qué hablar tanto si es un diálogo de sordos, o de besugos?...

¿Quién vigila al Consejo?

Un Consejo moderno de Ancianos funcionaría en base a unos estatutos o reglamentos que ordenan el funcionamiento interno del propio Consejo, fijando por ejemplo quién puede llegar a formar parte del Consejo y de qué manera tiene que ejercitar su contribución, etc... así como también establece la formación de una serie de órganos reguladores del propio Consejo y la distribución del Consejo en las diferentes áreas especializadas, como por ejemplo el área de la agricultura, la investigación y la tecnología, las fuentes de energía, los recursos naturales, la educación, etc...

Todas las modalidades de organización humana tendrán siempre sus sombras, porque el género humano no es perfecto, pero al menos los Consejos de Ancianos no enfrentan a los ciudadanos en facciones enemigas, que es lo que divide, mina y desmoraliza a la sociedad. Y la división de los ciudadanos y de un país en dos facciones puede llegar a trágicas consecuencias, como fué por ejemplo la absurda y cruel Guerra Civil Española entre 1936 y 1939.

No hay gobierno ni reinado justo en la Tierra. El único gobierno y reinado justo que habrá por primera vez en la Tierra llegará cuando acontezca la Venida del único Rey justo de la Tierra y del Universo, Jesucristo, el cual vendrá después de una Gran Tribulación que durará 3 años y medio. Lo único que podemos intentar hacer ahora es tratar de organizarnos con el sistema social menos malo y lo más justo posible en términos humanos.


Los Consejos de Ancianos from Video Documentos on Vimeo.
Video. Los Consejos de Ancianos. Jose María Martínez

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